jueves, febrero 11, 2010

Condenas

No soporto a la gente que afirma que adora leer y que cuando le preguntas qué libro está leyendo te dice que ninguno porque está desganada y tiene demasiados problemas. Tampoco soporto a la gente que afirma que adora leer y que cuando le preguntas qué libro está leyendo te dice que la saga de Crepúsculo o cualquiera de esas sagas que se han puesto de moda últimamente. Y lo peor no es que los esté leyendo, es que afirma entusiasmado que son buenísimos.

En cambio me gusta la gente devoralibros, y que cuando le preguntas qué libro está leyendo te dice que uno de J. D. Salinger, y añade todos los títulos que tiene previstos leer. También me gustan los que se pasean por las librerías de una estantería a otra, guiados por los instintos y los estímulos, sin necesidad de pararse delante de la sección de los “más vendidos”. Y aquellos que, como yo, no suelen hablar de libros porque opinan que no merece la pena dar detalles a aquellos que no tienen capacidad para entenderlos.

Esto que indico aquí, sé que suena pretencioso. Pero sinceramente, me da igual. Cuando me veo inmersa, sin quererlo, en esas conversaciones literarias tan comunes, me entran muchas ganas de repartir hostias como panes a diestro y siniestro. Y de llamarles muchas cosas, menos bonitos.

Pero como cada uno es como es, y no hay manera de remediarlo, pues tengo que utilizar este blog, ya decrépito, para desahogarme un poco. Tengo mis limitaciones, como todo el mundo, pero aún así, soy consciente de que he leído más que la media, y que todavía me quedan muchas cosas que leer. Y por esto, puedo permitirme condenar a los demás por su ineptitud congénita.

Se salvan algunos pocos. A veces nos encontramos y podemos intercambiar impresiones. E incluso libros. Por fortuna, yo conozco a unos cuantos de esas raras avis con perfil avanzado de lectores expertos. Y al resto, se les tolera, porque no nos queda más remedio. Hasta que una explota y decide compartir con la blogosfera sus ideas clasistas acerca del mundo de los libros.

PD. Y que conste que yo he leído Crepúsculo. E incluso disfruté con las novelitas pretenciosas, grotescas y edulcoradas. Pero es que yo me lo puedo permitir.

miércoles, enero 27, 2010

Bubbles


Bubbles, 1983.
La versión europea tiene pequitas en vez de la mancha blanca en la frente.
Pero ésta, regalo de Txïo, es sencillamente increíble.
Ahora sólo falta conseguir a Seashell para ser doblemente feliz.

miércoles, diciembre 02, 2009

Sweet dreams

Corremos, con cada puesta de sol, por las calles empedradas cercanas al puerto, dispuestos a convertirnos en polizones. Saltamos de nube en nube, perseguimos estrellas fugaces. Molestamos a las sirenas y nos disfrazamos de capitanes intrépidos con sombreros robados. Derrochamos polvo de hada en vuelos eternos. Jugamos a perdernos dentro de enrevesados laberintos, paseamos por bosques legendarios, cazamos relámpagos y truenos. Aprendemos magia y hechizos avanzados, saboreando el poder de la alquimia. Nos dejamos llevar hasta la isla, remanso de paz de arena blanca y aguas templadas, alejados del mundanal ruido. Viajamos, de aventura en aventura, por remolinos y destellos de brillante luz octarina. Somos linces, gatos negros, gigantescos lobos huargos, dioses primigenios en mitad del océano, criaturas letales e inmortales, reflejos inversos a través del espejo.
Somos sueños.

sábado, octubre 10, 2009

Sabes

A veces me sorprendo de lo bien que asimilo los hechos y acontecimientos más surrealistas y delirantes. Siento como si me estuviese precipitando hacia algo más grande y real, y no tengo ni tiempo para buscar respuestas a los por qués.

Esto importa poco, porque presiento que todo va a ser mejor.
Y si no lo es, al menos no estaré flagelándome eternamente por no haberlo intentado.
Que grande sería si todos los días me sintiera así de bien.

viernes, octubre 02, 2009

Fucking Shit

Hoy, paradójicamente me había levantado exultante de felicidad.
A estas alturas ya debería saber que cuanto más desprevenida estás, más se tuercen las cosas.
Así, al llegar al trabajo, todo se ha agriado.
Cagadas, unas detrás de otras, con gente a la que aprecio.
Soy un desastre.
Y ni tan siquiera admitirlo me sirve de excusa.

martes, septiembre 29, 2009

Faith

Everything's gonna be allright.

lunes, septiembre 28, 2009

Falta la foto




Es curioso como los lunes me levanto siempre con esa sensación hostil. Apago el despertador con ira dormida, parto las naranjas como si estuviera rebanando cuellos y me como los cereales a dentelladas.
La lectura matutina de blogs, periódicos, facebook y cuentas de correo suele acabar produciéndome náuseas. La ducha me da pereza y el largo camino hasta el viernes también.
Afortunadamente, el traqueteo del tren calma mi ánimo a tiempo, y ninguno de mis compañeros de trabajo sufren mis ataques de rabia.

Supongo que es el precio que hay que pagar por fines de semana donde la risa es el plato principal. Y Despedida de soltero. Y sushi. Y calles perfectamente escalables.
Y amigos.

Sea como sea.... I hate mondays.