martes, enero 16, 2007

Cómo un gato de chesire




Ese lugar que tienes,
cielito lindo,entre las piernas,
ese lugar tan íntimo y querido,
es un lugar común.



Por lo citado y por lo concurrido.



Al fin, nada me importa:
me gusta en cualquier caso.
Pero hay algo que intriga.
¿Cómo solar tan diminuto
puede ser compartido
por una población tan numerosa?

¿Qué estatutos regulan el prodigio?








PD: Sólo queda ya tu sonrisa. Colgada entre oscuridad. El resto se perdió. Estos son los restos del naufragio.