domingo, enero 07, 2007

It hurts



Tengo miedo. Tengo miedo de ser como tú. De no poder enfrentarme al mundo. De coger la vía fácil porque es la más cómoda. De dejarme llevar por la corriente hasta el punto en el que te encuentras tú. Tengo miedo de no tener el valor suficiente como para coger las riendas de mi propia vida. Tengo miedo de que tengas razón, y de que lo que me dijiste en aquel supermercado abarrotado de gente sea cierto, y que no quiera a nadie más que a mi misma, o peor aún, que ni siquiera me quiera. Ni siquiera un poco. Tengo miedo de no saber utilizar las llaves que están esperando en mi bolsillo. O de no querer utilizarlas. Tengo miedo de que esto no sea sólo un mal día y que mañana me despierte sintiéndome igual.


No necesitaba mucho. Ni demasiado poco. Simplemente lo justo. Que me cogieras. Que me abrazaras. Que me dijeses que yo no soy así, que nunca lo he sido. Que todo se arreglará. Tú, o cualquier otro como tú, pero sin ser tú. Pero no de esta manera. No así.


No es tu problema. Ni el de nadie. Y si alguien tiene que ponerle solución... esa soy yo. Pero hoy necesito que no me dejen sola. Y probablemente esta sea el único post sincero y claro que he escrito nunca. Aunque no sirva de nada, y nadie acuda a la llamada.




Arriba, durmiendo, la única persona que conozco a la que todavía no se le puede reprochar nada.




He vuelto.