lunes, enero 29, 2007

Vaya huevos

Hoy me he enterado ( después de dar por finalizados los seductores temas de cine y ocio que le propongo a Carmen para nuestras clases de catalán ) que la niña pretende opositar para el puesto de profesora de Lengua y literatura española. Me he quedado lívida. Bueno, parda de mí, ¿a qué otro puesto podría querer aspirar una licenciada en filología hispánica de Madrid?. El caso es que la muchacha quería saber que es de lo que puede hablar, y que debe callarse, y como puede explotar su segundo apellido, porque es catalán. Y yo todavía sin acabar de recuperarme, le he dicho que se está metiendo en la boca del lobo. Mira que mi tierra es bonita. Pero querer largarse a dar clases de "la lengua del imperio" a ese corrupto sistema educativo donde los profesores de fuera que se niegan a abandonar sus valores están todos acojonados o queriendo largarse por patas cuanto antes mejor... es, en realidad, tener mucho estómago o haber perdido un poco el norte de vista.
Y yo aquí, diciéndole que sea diplomática, que no se meta en política, que esquive los temas trampa. Joder, dirán algunos, que es un examen de lengua y gramática, no un interrogatorio de la SS. Bueno, bueno... mejor prevenir que curar.
Y enervada me tiene el tema, ya de buena mañana.
Menuda injusticia. Que tengamos que andar escondiendo aquí orígenes y referencias. A estas alturas. Joder.
Y la muchacha me mira diciendo que bueno, que qué se le va a hacer. Que si hay que pasar por el filtro se pasa. Y yo pensando que es que si no pasa, se la follan.

Y eso, que vaya cabreo tengo. Menos mal que aquí está el blog, para descargar tensiones.