miércoles, febrero 28, 2007

Pero qué rara estoy

A: Me he enamorado de ese corsé. Con unos pantalones negros y ajustados, y unos taconazos de punta redonda, con tacón ancho, e? qué te parece?
B: Me parece que si te vistes así, los hombres no van a tener pensamientos demasiado castos...
A: Ya. Lo sé, Buffy, lo sé.

El poema


ESO ERA AMOR



Le comenté: -Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
-¿Te gustan solos o con rimel?
-Grandes,
respondí sin dudar.
Y también sin dudar me los dejó en un plato
y se fue a tientas.
Ángel González
Sin duda mi poema favorito. Tan sincero.
Yo también me he ido a tientas.

La puerta de Boo


Es la niña más adorable que ha creado Pixar. Luego me río de Cleo, pero yo soy peor. Debo ser la única persona en este mundo que se emociona con Monstruos S.A. Vamos, que lloro cual madalena Bella Easo cuando el Gatito se despide de ella. Ni los niños. Joer.
... y yo a tilitas. Que me paso de hiperactiva, o me quedo corta. Buf.

martes, febrero 27, 2007

En marcha

Vuelvo a sentirme productiva. Demasiados meses perdidos. Demasiados.

¿Juguetes rotos?

Clases

Lavadoras

Justificantes médicos

Gafas

Libros

Antivirus

Entrevistas de trabajo

Suspensos o aprobados

House

Teléfonos que ya no arden esperando llamadas

Amigos






Suficiente.

lunes, febrero 26, 2007

Si Marina...

... se queda con Elvis y su It's now or never... yo me quedo con Marilyn y su Boop-boop-be-doo!


Y si alguien no entiende el post.... que pregunten a las implicadas. A ellos no, que no tienen ni puta idea de que va el asunto. Para variar.





En fin. Paciencia.

La cosa va a así...

domingo, febrero 25, 2007

Me rindo

No puedo más.
O me cargo el blog ( otra vez ) o tiro el ordenador por la ventana (con suerte a lo mejor me llevo por delante a algún gilipollas que pase en ese preciso instante ). Basically, porque no se puede seguir jugando a un juego en el que los demás ni siquiera saben que estás jugando. Y porque si sigo así, con esta dinámica, voy a acabar con las últimas reservas de buen humor que me quedan. Y no creo que merezcan agotarse. Ni yo estar así. Que más que andar, repto. Que entre la conjuntivitis y el evidente desinterés ajeno que me llega con la lluvia matutina, no levanto cabeza.
Echémosle la culpa a este Febrero ambiguo, que siempre es mejor que culparse a sí mismo pensando que una no supo estar a la altura.
Sin entender nada, y cansada de intentar entender, creo que voy a alejarme un poco de la blogosfera, que de un tiempo a esta parte, no hace más que traerme quebraderos de cabeza. Es posible que alguna noche, cuando llegue a casa cansada, con alguna que otra copa de más, el olor a tabaco, las sábanas frías y las lunas, ya sean llenas, menguantes o crecientes, hagan que deposite aquí un poco de lo que lleve dentro, porque a veces es preferible vomitarlo que soportarlo como un valiente.
Además, esas horas son las más críticas. Son esos momentos en los que la sinceridad baila clara ante los ojos, desnuda y atractiva. De esos en los que no te importa escribir cosas tales como: Me has jodido, maldito cabrón hijo de puta. o Esta vida es una mierda. o No voy a confiar en nadie nunca más. o Estoy hasta las narices de todos vosotros, que os den por el puto culo.
Claro, luego al día siguiente te arrepientes, porque lo que realmente se piensa, o se siente no le importa a nadie. Sobre todo si son ataques de furia paranoica injustificada ( a veces sí que puede ser justificada, por supuesto ) ya que en el fondo, cada cual con sus consecuencias, y a todo el mundo le duele lo suyo, y nada más que lo suyo.
Así que supongo que en algún momento obviaré el propósito y colgaré alguna barbaridad, incoherente para los que no me conozcan en absolutos o los que se hayan quedado en el intento, que tintará el hipertexto de sinceridad.

And that's all, folks. Me voy a llorar a otra parte.




Ams, y que cada perro se lama su pija.

sábado, febrero 24, 2007

En resumidas cuentas


Fabián y la pequeña banda magnética.
Vinillos. Tostas. Vinillos. Copas.
Desfase.
Bailes, risas.
Goleada por parte de Marina. Tres puntos colega!
Fotos. Tantas como dieron de sí las pilas.
Una conjuntivitis de caballo.
Un fontanero-torero de Carabanchel.
Resaca con fundamento.
Vuelta en bus.
Gente que no quiere que me quede en casa ni una sola noche. Por mí bien.
Dolor punzante. Intermitente.
Proceso de adaptación al dolor punzante e intermitente.















Dormir, dormir. Sólo dormir.
C'est fini? Pues c'est fini. Tampoco puede ser tan complicado. JODER

viernes, febrero 23, 2007

Jodidas condiciones


LXXXV



Odi et amo. quare id faciam, fortasse requiris.
nescio, sed fieri sentio et excrucior.

Anatomía de Grey

inciY entonces al despedirse, él me echó una mirada tan guarra que estuve a punto de salir corriendo detrás de él, gritándole: FÓLLAME, FÓLLAME!!!














Vini, vidi, vinci.

jueves, febrero 22, 2007

A lo mejor

Rara se me hace la sensación de saber que llegará el día en que la espina atravesada en mi garganta desaparezca.
Entonces todo esto habrá dejado de importarme.

miércoles, febrero 21, 2007

Tekeándomelo muy isi


Voy a intentar tomármelo con calma. Que de peores situaciones hemos salido. Y más importantes. Y al fin y al cabo, como dije en otra ocasión... this is a wonderful life.








O no.








Tendencias

" Recuerdo el frío del amanecer, los círculos de los insectos sobre las
tazas inmóviles, la posibilidad de un abismo lleno de luz bajo las
ventanas abiertas para la ventilación de la enfermedad, el olor triste
de la sosa cáustica.
Pájaros. Atraviesan lluvias y países en el error de los imanes y los
vientos, pájaros que volaban entre la ira y la luz.
Vuelven incomprensibles bajo leyes de vértigo y olvido.
No tengo miedo ni esperanza. Desde un hotel exterior al destino, veo
una playa negra y, lejanos, los grandes párpados de una ciudad cuyo
dolor no me concierne.
Vengo del metileno y el amor; tuve frío bajo los tubos de la muerte.
Ahora contemplo el mar. No tengo miedo ni esperanza.
Eres sabio y cobarde, estás herido en las mujeres húmedas, tu
pensamiento es sólo recuerdo de la ira.
Ves la rosas temibles.
Ah caminante, ah confusión de párpados.
Hay una hierba cuyo nombre no se sabe; así ha sido mi vida.
Vuelvo a casa atravesando el invierno: olvido y luz sobre las ropas
húmedas. Los espejos están vacíos y en los platos ciega la soledad.
Ah la pureza de los cuchillos abandonados.
Amé todas las pérdidas.
Aún retumba el ruiseñor en el jardín invisible. "



Antonio Gamoneda.








Menos mal que me largo de aquí. Ojalá fuese por más tiempo. :(

martes, febrero 20, 2007

Esto va a a doler un poco

Cualquier relación que implique elección tienes que ver hasta donde puedes estirar el hilo. Hasta que se rompe.



Qué cansada estoy.





3.34 am


Escribo en esta misma entrada porque todo está relacionado, y si, empezara otra, ni siquiera sabría que título ponerle. ¿Paranoyas nocturnas? ¿La pirada está asustada, como siempre?
... Mejor no. Así me evito pensar cosas sobre mí que me hagan sentir peor de lo que ya me siento.
Acabo de despertarme. Estaba soñando algo que tenía poco sentido. No recuerdo muy bien de que iba el sueño, sólo que estábamos como en una especie de oficina, que yo me dedicaba a escribir a máquina, que había gente conocida, pero a la que no veo desde hace mucho tiempo, y que algo ocurría, algo ocurría que me provocaba una sensación de miedo bastante intensa. Me he despertado pues como me suelo despertar en estos casos, angustiada, y cagada de miedo, con ganas de gritarle a Marina que por favor encienda la luz y abra esa maldita puerta cerrada. Por una vez he conseguido vencer el tembleque y comportarme como una persona medio normal y ya crecidita. He alargado el brazo y he encendido la luz. He cruzado la absurda distancia hasta la mesa del comedor, me he servido un vaso de agua, me lo he bebido, intentando respirar con normalidad. He ido al baño, he vuelto a mi habitación. He encendido el ordenador. Para no sé, retrasar el momento de apagar la luz y cerrar los ojos de nuevo. Mientras se encendía, incluso e probado a no pensar, o pensar en cosas racionales, tales como confeccionar listas de pros y contras sobre lo del contrato, sobre el finiquito, sobre eso y un poco más. Con el primer contra, que luego resultó ser pro, me han dado arcadas, y se me ha ido el miedo. Algo es algo, dijo un calvo. Con el primer contra, que luego resultó, para mi desgracia, que seguía siendo contra, me ha vuelto el miedo. Por eso, y porque la nevera hace ruidos muy raros.
No ha dado mucho resultado la autoterapia racional que me he sacado de la manga como podeis comprobar. Así que me he puesto a esperar pacientemente a que esto tirara y el pc se pusiera en marcha. Tarda mucho, porque una vez me caí al suelo mientras lo llevaba en brazo. Desde entonces emite un quejido, como un qssssssssss, que en el fondo podría ser un aiiiiiiii moribundo. Claro, si hablase. Pero sólo me faltaba a mí ahora que el portátil me hablase. Coño, Almudena, que no son horas de andar tecleando. Bastante trote me das de día, como para que encima te pases media noche escribiendo gilipolleces. Vamos, que si me dice eso, ahora, en mi estado, me muero del pasmo.
Y pal caso bacalao. Que sí, que estoy aquí escribiendo gilipolleces. Aunque en el fondo no lo sean. Porque demuestran que son las 3:49 de la madrugada de un miércoles recién estrenado, que tengo pesadillas, que tengo un nudo en la garganta que me impide respirar, que no puedo pensar en nada coherente sin que se me salten las lágrimas, que los abrazos cibernéticos o telefónicos, ni los esmejorasí han servido de mucho, que mañana voy a estar más cansada que de costumbre y que la automutilación no ha hecho más que empezar.

Pasen y vean.



Ahora es el momento cuando debo publicar, cerrar el msn, porque todo cristo está durmiendo y nadie va a hablar conmigo a estas horas ( la gente es normal, y duerme plácidamente, no como yo) apago el ordenador y la luz, me tumbo y trato de conciliar el sueño, sin temores infantiles y absurdos. Soy totalmente consciente de que no lo haré.

Leeré el Guardián entre el Centeno hasta que amanezca. Veré películas. Y luego, amparada por la seguridad de las primeras luces del alba, dormiré.



Y probablemente mañana, u hoy, decida borrar este maldito post.

Claridad

Qué demonios estoy haciendo, esperando, pensando, deseando, sintiendo, soportando, confiando, esperando, haciendo.





Si todo está tan... claro.






Y al fin y al cabo, la única que va a echar aquí de menos voy a ser yo.


El Divertimento nº 3. Opus 534.

Para variar. Pero sin rencores. Que sólo escuecen. Y 20 años son muchos para acostumbrarse a estar sola.

lunes, febrero 19, 2007

Dña. Agobios

Ayer blanco.
Hoy negro.
Mañana blanco.
Pasado negro.






Y un largo número de blanquinegros etcéteras, para acabar dándome cuenta de que todo es gris.
Y se despereza la jaqueca a mi lado.

domingo, febrero 18, 2007

Lo que se debe saber










PD: Bienaventurados los que siguen teniendo sueños mojados con Molly, porque Molly los echará de menos.








A veces.

sábado, febrero 17, 2007

Lo que no me pase a mí...

Supermercado. Agobios provocados por cantidades ingentes de comida que no sé como coño voy a transportar hasta casa. Tipo vestido de Aladdin dándome conversación. En el supermercado. 0_o. Con sus babuchas, sus bombachos, su chalequillo turquesa. Le faltaba Abú en el hombro y que saliese el Genio por detrás cantando lo de es alí, príncipe alí, alí abauaaaa. Y yo con mi carro rosa, y el jeto de como-sigas-te-muerdo. Y me doy cuenta de que está intentando ligar conmigo. Mira que yo soy bastante lenta para esas cosas, y cuando capto las señales es porque ya me tienen acorralada contra el billar, o contra cualquier cosa que impida las fintas elegantes. Pero esta vez me doy cuenta. Con bombachos. Y chalequillo.


En el fondo hay que tener valor.

Si me lo vuelvo a encontrar le doy mi teléfono. :)




PD: Tengo problemas con mi disfraz. Demasiado corto. Demasiado. Esta noche voy a soltar muchos bufidos. Y si no al tiempo.

De chuloputas y otras locuras




..... ejem.....

viernes, febrero 16, 2007

Bendita egolatría, a buenas horas llegas

Nadie dijo que fuera fácil
ARTURO PÉREZ-REVERTE XL
Semanal 21 de enero de 2007


Todo el mérito es tuyo; tienes mi palabra de honor. Quizá el botín de tan larga campaña –y lo que te queda todavía– no sea lo dorado y brillante que uno espera cuando la inicia, a los doce o trece años, con los ojos fascinados de quien se dispone a la aventura. Pero es un botín, es tuyo, es lo que hay, y es, te lo aseguro, mucho más de lo que la mayor parte de quienes te rodean obtendrán en su miserable y satisfecha vida. Tú has abordado naves más allá de Orión, recuerda. Tienes la mirada de los cien metros, esa que siempre te hará diferente hasta el final. Fuiste, vas, irás, esos cien metros más lejos que los otros; y durante la carrera, hasta que suene el disparo que le ponga fin, habrás sido tú y habrás sido libre, en vez de quedarte de rodillas, cómoda y estúpida, aguardando.
Ahora sabes que todo merece la pena. La larga travesía por ese mundo de méritos numéricos y ausencia de reconocimiento, donde te viste obligada a arrastrar contigo al niño de papá, al tonto del haba, al inútil carne de matadero, con tal de llevar a buen término el trabajo para el que te bastabas en solitario. Has crecido y sabes que las oportunidades no estaban en los otros, sino en ti. Que no había nada malo en aquella chica tímida que se llevaba libros a las horas libres de tutoría; que buscaba la mirada de los profesores inteligentes, no para hacerles la pelota, sino por sentirse cómplice y no estar sola. La jovencita que sobrecargaba la mochila con El guardián entre el centeno o El señor de los anillos, que en la excursión del cole a Madrid prefería ver el Planetario, el Prado o el Reina Sofía a dejarse la garganta en el parque de atracciones. Que se enfrentaba a la hostilidad de compañeros cretinos porque era la única que había leído las Sonatas de Valle-Inclán o sabía quién era Wilkie Collins. Ahora que miras hacia atrás con madurez, comprendes que cada vez que alguien ninguneó tu forma de ser, te insultó, te miró por encima del hombro, no hizo sino precipitar tu aprendizaje y tu lucidez. Tu certeza de ser mejor, más despierta y diferente.
Mírate ahora. Qué lejos estás de tanto borrego y tanto buey. Entras en la edad adulta sin que nadie pueda imponerte una sonrisa falsa cuando el mundo y su estupidez, su envidia, su mezquindad, te hagan fruncir el ceño. Ahora tienes la certeza de que no te equivocaste, y de que la niña callada en el banco del fondo puede ser vengada por la mujer que hoy la recuerda. Sabes ya que puedes ser feliz a tu manera y no a la de otros, con tus libros, con tus películas, con tu familia, con esos amigos que no sabes cuánto tiempo van a durar y por eso aprecias tanto, con la mirada serena que ahora posas a tu alrededor, en la calle, en el trabajo, en la vida. En la muerte. Ahora sabes que la virtud, en el más hondo sentido de la palabra, está en ese aguante de tantos años, cuando cerca estuvieron de convertirte en otra. Comprendes al fin que los malos profesores son un accidente sin demasiada importancia, pues eres tú quien aprende; y la vida, incluso con sus insultos, con sus malvados, con sus tragedias, con sus reglas implacables, la que te enseña. Nadie dijo que fuera fácil.
El otro día fuiste a ver Salvador y saliste del cine asombrada, llorando. No por la película, ni por la suerte del protagonista, sino por la certeza de que los ideales de aquel muchacho ya no tienen sentido, porque ninguno los sustituye ahora, porque la gente de tu edad se divide en dos grandes grupos: una minoría de analfabetos desorientados, pasto de demagogia barata en manos de políticos sin escrúpulos, y una masa inerte cuya única aspiración es salir en Gran Hermano o ponerse hasta arriba el sábado por la noche; jóvenes con garganta y sin nada que gritar, que se irían por la pata abajo puestos en la piel de Salvador Puig Antich, o a los que, viendo El crimen de Cuenca, la sola visión del garrote vil haría cerrar los ojos con escalofríos en la nuca. Pero tus lágrimas, amiga, demuestran que tienes razón. Que no te equivocaste al amar al conde de Montecristo y al Gabriel Araceli de Galdós, al buscar el secreto genial de un soneto de Borges o Quevedo, al transitar, jugándotela, por los senderos sin carteles luminosos en los pasillos oscuros de la Historia. Al hacer de cada esfuerzo, de cada miedo, de cada desengaño, de cada ilusión y de cada libro, un martillo con el que picar los muros espesos que te rodean.


Y si algún día tienes hijos, intenta que sean como tú. Como esos tipos flacos de los que hablaba Julio César, a la manera de Casio: gente de dormir inquieto, peligrosa y viva. La que quita el sueño a los apoltronados y a los imbéciles.





Cleo colgó este artículo en su blog. Le pedí permiso para imitarla. Como ella, yo también sé perfectamente de qué está hablando Reverte. Claro está que, más para bien que para mal, fuimos especiales. Y que Dios nos cría, y nosotros... :)

Ea, todo sea por los niños raros.

I made it

Después de unos cuantos palos de ciego... creo que he encontrado un template que realmente me convence. Me ha costado lo suyo adaptarlo, porque venía desmontado y me ha tocado buscar links, y códigos, etc. etc. etc... pero al final hete aquí el resultado. :)








PD: Resacosa es poco. Qué dolor.

miércoles, febrero 14, 2007

A trasluz


Sólo es cuestión de fijarse. Si me pongo al lado de la ventana.... ¿lo ves? La luz del sol se cuela en mí, y me traspasa. -
...-
Como un colador. Pero sigue haciendo tanto frío...-
Pero qué ingenua eres. -
... Sí ¿verdad?-
No te preocupes, tampoco es tan malo...-

martes, febrero 13, 2007

El club de las que no se enamoran

Mañana es uno de esos días que deberían ser de libre elección. Como las optativas? Pues igual. Ese y el de San Jorge. Todavía recuerdo lo que sentía cada vez que, mientras yo me emperraba en mirar libros, una de mis amigas se daba la vuelta y soltaba un gritito de satisfacción cuando alguno de los gilipollas de turno le acercaba tímidamente una rosa. Era como una especie de escozor interno y ganas de ponerme a pegarle berridos a todo cristo que intentara hablar conmigo. Sí, era esa clase de sensación. De esas que acaban por hacer que compres una rosa a escondidas y le digas a todo el mundo que te la ha regalado el vecino del cuarto ese que está tan buenorro. Cosas de crías. Una vez que creces ya pasas a la postura más elegante, que es la de que tú no necesitas rosas en días marcados, porque eso es muy comercial y a tí te gusta la espontaneidad. JA.
Pues eso, que deberían ser de libre elección. Debería, a gusto del consumidor, poder cerrar los ojos la noche del 12 y levantarse una en el 14. Así se evitarían los malos rollos, las caras largas, las quejas de las más sensibles de POR QUÉ YOOOOOOO?, las largas explicaciones de los que sí que han tenido la suerte de disfrutar plenamente del día entre almíbares y amor, mucho amor. Eso sobre todo, porque es lo que más toca la moral. Los jetos de gelatina y la sonrisilla boba esa que tanto asco produce. Tia, coño, que llegan las babas hasta aquí. Modérate, que yo no tengo la culpa de tu estado de enajenación crónico. En fin.
Al final una se pasa el día evitando a la gente para que no te de el coñazo con sus pasteladas. Pero esta vez me libro, porque mañana me voy a pasar toooodo el día encerrada estudiando cosas tales como el teletexto, y el fenómeno blogger. Muy interesante. Mejor que andar escuchando mermeladas y confites. Y sintiendo de nuevo el escozor interno y las ganas de berrear. No vaya a ser que me de por comprarme un corazón de esos horteras con un TE QUIERO enorme y unos bombones. Para luego rociarlo todo con vodka y hacer una hoguera para bailar alrededor reivindicando el bienestar que produce no depender emocionalmente de nadie. Porque yo, lo que es yo, no necesito absolutamente nada de eso. Demasiado comercial. Con lo que a mí me gusta la espontaneidad.






JA.

6:38 am




Maybe I'm too scared
of these words that are running in my head
I'm not sober now
and that's why I'm going to let them out
I can't feel the same way about you
'cause you piss me off
everytime
everyday




I hate the way I feel
'cause you kill me deep inside
and I can't help it
bleeding,eating
my soul
maybe I don't want to
maybe it's not me
but you made it this way
I don't want an end
I just want a beginning
that never comes
and I pray
for another chance
but nobody hears me
and it kills me deep inside
it's running trough my veins
your poison,
your pain
and I'm already dead


This is my lament
my broken heart crying
and no one can hear me
'cause I have no voice
no words that could explain
exactly the way I feel
Not hidding from nothing
just from myself
you changed me,I now
but... in a better way?


Tears in my eyes
gives you the answer
I hate you,
I love you
but the bullet in my head whispers in my ear
that I'm already dead




I'm already dead
I'm already dead
(Lo bueno de haber destrozado mi antiguo blog, es que puedo reciclar antiguos posts. Como este. )

lunes, febrero 12, 2007

Qué muñecas


























Por orden de aparición: Cleo, Buffy bú, Marina, Denia, Marduk, Belenurci y Patry.


Should, would, could...





No quiero verte
por el resto del año,
o sea, hasta el martes.
No intenteis comprenderlo. Digamos que no lo entiendo ni yo.
PD: (Deberíaestaprohibidohurgarenvidasajena.Enblogsajenos.)

domingo, febrero 11, 2007

Demasiadas horas de sueño

Me siento zombie. Para una noche que duermo sin pesadillas y tranquila durante tres horas seguidas ( el mérito no me corresponde, todo hay que decirlo ), me levanto a las nueve con la poca firme intención de atacar duro a los apuntes de producción. Mira que tenemos asignaturas chorras en esta maldita carrera. De hecho, yo creo que es una de las carreras con más acumulación de contenidos chorras que existen actualmente. Y encima, es que producción es de las que repite contenidos. Yo creo que les faltaban horas para rellenar, y se dedicaron a inventarse nombres de esos que suenan muy bien, muy tecnológicos y rematadamente progres para una sola asignatura. Puede variar, a veces es anual, y otras cuatrimestral; el caso es tocar la moral con la historia del videotexto, los ciberperiódicos y el zoon tecnologi.com. Tela marinera. Así que, como iba diciendo, me lavo la cara, me siento en la silla, y le echo una ojeada a los apuntes, así por encima. Pelos como escarpias de lo aburrido que me parece. Encima son los apuntes de mi amigo Lucas, que tiene la letra más horrorosa del mundo. Que bueno, que no debo quejarme, porque realmente si no tengo apuntes propios, es por ser una puta vaga y no ir a clase los miércoles ( si me pongo a pensar, no he tenido ni una sola asignatura en la que haya estudiado de mis propios apuntes. Es tanta la costumbre a estas alturas, que ya no podría intentarlo apenas, preguntándome si están correctos o falta la mitad del temario...). Lo miro, juro que yo lo intento, que hasta cojo el boli azul turquesa que suelo usar para descuartizar todo aquello que obligan a estudiarme. Que le follen a los apuntes de mierda estos. Y me vuelvo a la cama. Y con la tontería, duermo hasta la una. Y sueño todo lo que no había soñado antes. Sueño con casas llenas de relojes de cuco, con cielos estrellados amenazadores, con tiendas de campaña, con bebés llorones que me inspiran ternura, contigo bebiendo copas en bares oscuros. Llegados a este punto me obligo a despertarme, en parte porque sé que no es bueno que duerma tanto, en parte porque sé que para estar angustiada es preferible volver a los apuntes. Y descubro que estoy más cansada que antes. Aunque eso tampoco me sorprende en absoluto.
Por no ponerme a guisar, acabo el helado del día anterior ( el de la terapia de chocolate y las feministas locas de los comentarios ) y me prometo a mí misma que en cuanto acabe los exámenes, cobre, y reorganice mi vida, me dedicaré a hacer de cocinillas, porque es algo que me gusta y tengo prácticamente olvidado (nadie entiende como soy capaz de hacer guisos elaborados que están para repetir tres veces, y cada vez que intento hacer una simple tortilla francesa la armo bien armada ), y además, creo que ya es hora que empiece a comer decentemente y me deje de coles hervidas, judías hervidas, espinacas hervidas, acelgas hervidas, etcéteras hervidas... Y llamo a Cleo. ¿Para qué? Pues realmente para nada en particular. Para criticar, como siempre. Para que me cuente como lleva su examen de Nefro, y las últimas novedades acontecidas en el barrio de Carabanchel. Para que me de el parte del último cotilleo gracioso. Y aunque parece increíble consigue hacerme reír tanto, que me paso más de una hora colgada al teléfono, entre cucharada y cucharada de terapia de chocolate. No hay nada que contar que no sepamos ya, pero tampoco hay ninguna razón como para no llamar. Cualquier día me bajo a dormir la siesta en su sofá, porque yo, lo que es dormir de noche y tranquila, pues como que no, pero de día podría dormirme en todas las esquinas. Cosas que tiene la luz diurna. Al final, consigo despegar la oreja del auricular, y me despido de ella, sabiendo que en cuanto vuelva a mi habitación voy a volver a hablar con ella vía msn, como siempre. Con ella y con todo aquel que se ponga a tiro. Y los apuntes ahí, amenazándome con suspensos catastróficos que provocarían mi vuelta a casa. ¿A Reus yo? ¿Otra vez? Tengo un amago de arcadas, y les susurro que se caalmen, que ya voooy, que en cuanto acabe de escribir esta paranoya que no viene a cuento me pongo con ellos, y que si es necesario, les dedico horas extra esta noche, total... si meterme en la cama me da pánico, coño, que parece que en vez de 20 tacos tengo cinco y medio.
Y ahora, preguntándome cosas tan absurdas como ¿qué demonios hace una paranoica como yo, escribiendo en un sitio como este? La respuesta...?
Yo la sé, vosotros también.


En fin, que cosas.

sábado, febrero 10, 2007

¬¬


Tenía a una pareja delante mío en la caja. De esas que no paran de mirarse a los ojos como si supiesen que el mundo va a explotar en cuestión de segundos y no tuvieran tiempo de decirse lo mucho que se quieren el uno al otro. Repulsivos.
Pero tiempo les ha sobrado para fijarse en mi helado, en su nombre, y girarse para observar a la despechada de turno con sonrisilla condescendiente en los rostros almibarados. Poooobre infeliz que no se come un rosco y recurre al chocolate para matar las penas.
Los he fulminado antes de que volviesen a su postura oh-dios-mio-cuanto-te-amo original.
Gilipollas. Mal andaríamos si los helados de chocolate existiesen sólo para el uso exclusivo de las despechadas. Aunque la tarrinilla se las trae.

Reorganización en los bajos








Cielo, mar y sol.


Me han dicho que en Hospitalet ya venden calçots. :)

Paseo por el moll de ponent, comida en el Pósito.
Menorquines y faldas de vuelo.
Arena y gaviotas.
Snif. Snif.

viernes, febrero 09, 2007

No me gusta el realismo mágico

=Mode deficiente mental Off=

o_0



^_^



0_0


=Mode vuelvo a ser yo On=



Empiezo a preocuparme.

... el desinhibidor que la desinhibe, buen deshinibidor será.

jueves, febrero 08, 2007

¿Sinceramente?


Esto no me gusta nada.





Feliz noche-sin-monstruos. Si cabe.

miércoles, febrero 07, 2007

Je suis de exámenes




Nada de abismos profundos. Ya habrá tiempo para ponernos trascendetales. :)

martes, febrero 06, 2007

Desencanto


Se me ha pasado el cabreo. Ahora sólo... duele.

La maté porque no era mía

Contando con que llevo tres noches durmiendo a trompicones por culpa de las putas pesadillas, que me han follado en una jodida optativa que cogí por amor al arte ( tengo la oportunidad de presentarme al examen, pero para qué? ), que algunos prefieren ignorarme a arreglar las cosas, que mi supuesta conjuntivitis ha resultado ser al final un trozo de lentilla semi diluido instalado en el párpado provocándome un escozor de mil demonios, que si en otras ocasiones hemos andado justos de pasta, este mes va a ser la bomba, y contando además, que dentro de media hora tengo que soportar la clase de inglés más aburrida que imparten en este mundo...

... pues no, no estoy de humor.


Y esto no viene a cuento, ni aquí ni en ningún otro sitio, pero este es mi blog y escribo lo que me viene en gana.

Único consuelo? Que hoy es martes y tengo visita con el doctor casa. Ais...

lunes, febrero 05, 2007

Para variar

Como está claro que no me centro ni a tiros...

.... ya sé de qué me voy a disfrazar este carnaval. :)









Miau.



PD: Tengo un ojo verde inyectao en sangre. Cada vez que lo cierro veo las putas estrellas. No puedo ponerme las lentillas, y mis gafas de secretaria destrozafamilias se rompieron por la mitad en un triste ataque de euforia. Así que no me va a quedar otra que ir a clase con las gafotas. Ruego no encontrarme con nadie hoy. De los atractivos, sexys y demás adjetivos que hacen que una quiera quedar bien. Y con la suerte que tengo yo para estas cosas...

PPD: Es que Mike también usa lentilla...

domingo, febrero 04, 2007


¿es que nadie va a apostar por mí?

Little miss misfortune

Podríamos cortar la tensión con un cuchillo, si ésta se viera flotando en el aire. El olor a orgullo herido y las caras largas ( de cabreo a veces, de desencanto otras, de triste interrogante la mayor parte del día ) demuestran que los ánimos de las concursantes llevan horas dándose paseos por los inframundos. Que digo horas. Días.
Si acaso pudiesen presentar su dimisión, su retiro voluntario, podrían sentirse algo menos humilladas.
La una dejaría de tomarse hibuprofenos con cualquier excusa. La otra se despertaría relajada, sin buscar entre las sábanas el contorno ajeno, sin obtener resultados. Quizás se dedicaran a los libros, y a aprobar el examen que ambas ya dan por suspenso. Cambiarían de tema de conversación. Sonreirían más y pensarían también, con más claridad. No se arrepentirían de asuntos que ya no tienen remedio; de las palabras pronunciadas, ni de las que nunca se llegaron a pronunciar. Se acabaría el dolor de cabeza ( estratégicamente afincado en la parte superior derecha), se acabarían los temblores. Se recuperaría el tiempo perdido. Si es que está perdido.







El sentimiento de culpa nunca es llevadero si sólo le importa a la que lo siente.

It's gettin' late and I can't call....

sábado, febrero 03, 2007

Crisis? What crisis?

La última vez que le abriste la puerta tenías 13 años. Si tenías suerte, quizás no te pillara en pijama. Aunque realmente, no había mucha diferencia, porque entre los granos, el pecho en pleno desarrollo, el peto verde de 012 for Benneton, los náuticos, las gafotas y la coleta baja... como que tampoco iba a mirar mucho. Sobre todo si el que debía mirarte tenía cinco años más que tú, y era el mejor amigo de tu hermano. A lo mejor, y haciendo un esfuerzo, te sonreía, antes de desaparecer en la habitación prohibida. Oscura y llena de posters desagradables. Se cerraba entonces, y tú te quedabas, sujetando la puerta con fuerza, para no caerte de la impresión, intentando que tu ritmo cardíaco recuperara la normalidad, titubeando cuatro palabras de saludo coherentes, y sabiendo que se te habían subido todos los colores a la cara. Vaya puta mierda eso de la adolescencia. Bastante tienes con lidiar batallas con tus propias hormonas, como para andar preocupándote de demostrarle al tío bueno de turno que ya no eres una cría. Y el grupo de hevy-metal de turno haciendo que retumben todas las paredes.

Volvías consumida por el fracaso a encerrarte en tu habitación. Y escribías en tu diario cosas como: he vuelto a dejar escapar esta oportunidad de conquistarle. No merezco vivir.

Hasta que llega el día en que creces un poco más. Y tus curvas empiezan a cobrar forma. Y aunque a los amigos de tu hermano sigas sin interesarles, hay otros que empiezan a tratarte de una manera diferente. Y como todo cambio gusta, decides pasar del tema y centrarte en lo que toca, ya casi por inercia. Y aunque sigues abriéndole la puerta al tío bueno, y él sigue sonriéndote, cosa lógica porque vives bajo el mismo techo que el crápula de su amigo, ya no le das tanta importancia, tan enfrascada andas en tus tonterías provocadas por tu recién estrenada pubertad.

Te centras. Y acabas creciendo del todo. Te largas de casa. Sigues, como quién dice, tu propio camino e instinto. Del amigo... sólo recibes noticias lejanas. Que si se ha ido a trabajar a Barcelona. Que si se lo encontró el otro día tu madre por la calle y está igual de guapo. Con las mismas tonterías de siempre, se ve. Y tu pensando, pues como todos.

Conoces, besas, te desnudas.

Acabas olvidándolo, casi por completo. Porque tíos como él, el mundo está lleno. Y además, qué tontería ¿no? ni siquiera le conoces.

Vuelves a lo de siempre unas navidades.

Le abres la puerta. Le plantas un par de besos y un cuánto tiempo. Te pregunta que qué tal, que cómo es posible que hayas crecido tanto. Y tú, pues cosas que ocurren. Tú también estás muy guapo. Mi hermano queda allí. Todo recto y a la derecha. Aunque eso tú ya lo sabes. Y te alejas, con un leve contoneo de caderas. Estás de espaldas, sintiendo que él te mira, intentando no reírte a carcajadas, con la satisfacción del que se sabe ganador. Porque si se te ocurriese chascar los dedos ahora, en vez de acabar todo recto y a la derecha, se metería directo en tu cuarto. Que algunas cosas ya hemos aprendido.

Así que no te sorprende cuando, después de la visita habitual al amigo, de la partidita a la play, la crítica friki de los nuevos comics recién comprados, la larga discusión sobre él último cd de fulano y mengano, dé un par de toques en el marco de tu puerta.

Te giras sin prisa. Apartando los cascos.

Te anticipas.

¿Un café?

Pues claro.

(soIcanseemybabywhenIleeeave.... enfin)

Cubetas

Un concierto. Que no hagais más bises pesaaos.
Una tía petarda. No, no nos gusta tu prometido, así que deja de mirarnos, rancia.
Una noche que podría prometer. Pero como tantas otras...
Una tercera en discordia que se retira cuando toca. Siempre a tiempo.
Un taxista solitario con muchas ganas de hablar. Discurso sobre los efectos nocivos del alcohol en los jóvenes. Porque mira que las mujeres beben, y que feo está eso. Ya ya, ni que lo diga...
Desmaquillador, pijama, vaso de agua y cama.

1000 miligramos de hibuprofeno.



Y yo muy lejos de aquí.