domingo, febrero 25, 2007

Me rindo

No puedo más.
O me cargo el blog ( otra vez ) o tiro el ordenador por la ventana (con suerte a lo mejor me llevo por delante a algún gilipollas que pase en ese preciso instante ). Basically, porque no se puede seguir jugando a un juego en el que los demás ni siquiera saben que estás jugando. Y porque si sigo así, con esta dinámica, voy a acabar con las últimas reservas de buen humor que me quedan. Y no creo que merezcan agotarse. Ni yo estar así. Que más que andar, repto. Que entre la conjuntivitis y el evidente desinterés ajeno que me llega con la lluvia matutina, no levanto cabeza.
Echémosle la culpa a este Febrero ambiguo, que siempre es mejor que culparse a sí mismo pensando que una no supo estar a la altura.
Sin entender nada, y cansada de intentar entender, creo que voy a alejarme un poco de la blogosfera, que de un tiempo a esta parte, no hace más que traerme quebraderos de cabeza. Es posible que alguna noche, cuando llegue a casa cansada, con alguna que otra copa de más, el olor a tabaco, las sábanas frías y las lunas, ya sean llenas, menguantes o crecientes, hagan que deposite aquí un poco de lo que lleve dentro, porque a veces es preferible vomitarlo que soportarlo como un valiente.
Además, esas horas son las más críticas. Son esos momentos en los que la sinceridad baila clara ante los ojos, desnuda y atractiva. De esos en los que no te importa escribir cosas tales como: Me has jodido, maldito cabrón hijo de puta. o Esta vida es una mierda. o No voy a confiar en nadie nunca más. o Estoy hasta las narices de todos vosotros, que os den por el puto culo.
Claro, luego al día siguiente te arrepientes, porque lo que realmente se piensa, o se siente no le importa a nadie. Sobre todo si son ataques de furia paranoica injustificada ( a veces sí que puede ser justificada, por supuesto ) ya que en el fondo, cada cual con sus consecuencias, y a todo el mundo le duele lo suyo, y nada más que lo suyo.
Así que supongo que en algún momento obviaré el propósito y colgaré alguna barbaridad, incoherente para los que no me conozcan en absolutos o los que se hayan quedado en el intento, que tintará el hipertexto de sinceridad.

And that's all, folks. Me voy a llorar a otra parte.




Ams, y que cada perro se lama su pija.