viernes, marzo 02, 2007

Born to be wild

Entre las gafas, Bárbara y sus desfases en crescendo, Olga y Camilo y las pintas en pool and beer, Belén y su showman dándolo todo en el Tempo, el baile del pollo,ua, ua, ua, ua, el Babe, you really got me now, you really got me you really got me, Sex and the city, la tarrina de Stracciatella, la ducha a deshoras porque en mi cuarto tenemos una Heat wave (voy a empezar a pensar, que sí, que el problema estriba en el radiador pegado a la cama y no en la altura de los durmientes... si al final tendrá razón y todo),los proyectos que tiran, el saldo de nuevo acumulado en la tarjeta (sin posibilidad de ser gastado, eso sí), las ganas de ir a clase, las múltiples opciones que plantea otro finde sin Ma (refiriéndome por supuesto alos capítulos de Cómo-ser-Maruja-y-dejar-el-piso-como-una-patena o Cómo-montar-partys-sin-molestar-a-la-otra-inquilina, no a encuentros sexuales fortuitos in the middle of the night, que también, pero no es el caso), la Buffy, ofreciéndome desinteresada noches putativas en Elástico, Ayda diciendo que llama el sábado para tajarse a gusto del consumidor, Patry que vuelve el lunes porque tenía casitis, los posibles planes de esta noche entre estudiantes de medicina con monotema, los libros por leer, la música por escuchar, las películas por ver, y sobre todo, amigos y más amigos con los que derrochar horas, estoy empezando a disfrutar.


Tanto apalanque quemaba. Coño.





¿Cómo era eso? aaah, sí, misántropa rancia. Je.