miércoles, septiembre 12, 2007

Ducha

La arcada vuelve. Me inclino sobre el inodoro otra vez.
Bonnie mantiene su mano suave y fresca en mi frente.
Pero como se te ocurrió beber ese mejunje- exclama.

Consigo incorporarme un poco, y la miro, con los ojos llenos de lágrimas por el esfuerzo.


No estoy para sermones. Así que déjalo, ¿quieres?-

Bonnie empieza a hablar de nuevo, pero yo no la escucho, porque otra tanda de arcadas me descompone.


Me siento en el suelo del baño, temblando. Faith se asoma a la puerta.

¿Cómo andas?-
¿Crees que será verdad?- le pregunto yo a la vez, escrudiñando su rostro preocupado.

Cielo... ¿otra vez?-

Suelto un gemido y me abrazo a mis rodillas. Cada latido es como un martillazo en las sienes.

¿Crees que será verdad, Faith?- reitero.

Bonnie y Faith se dejan caer con elegancia a mi lado y cruzan sus largas piernas.

¿Cómo vamos a saberlo?- dice Bonnie.
Además, no debería importarte. Incluso deberías estar agradecida.-

Faith dice esto, pero me mira indulgente. Hoy no se van a cabrear conmigo. No demasiado, al menos. Por una vez, creen que lo estoy llevando muy bien.



De nuevo, hundo mi cabeza en el wáter. Tiro de la cadena para hacer desaparecer los últimos restos del sanguinolento vino.


Faith señala el wáter.



Ahí van tus esperanzas, querida.-
Y ahí es donde deben estar.-