miércoles, septiembre 19, 2007

Se acabaron los besos

Y voy yo, ni corta y ni perezosa, y me meto una empanadilla hirviendo en la boca. Bueno, lo intento. Porque sólo llego a destrozarme el labio.
¿Resultado?

Ampolla blanquecina en el lateral izquierdo.




3 puntos, colega.