viernes, noviembre 02, 2007

Estanques

La chica se agarró con fuerza al cuello del unicornio mientras el animal
atravesaba el bosque oscuro. No había luna entre los árboles, pero el unicornio
resplandecía con una luz pálida, como la luna, mientras que la chica relucía
como si fuera dejando atrás un rastro de luces y, al pasar entre los árboles, a
un observador distante le hubiera parecido ver una luz trémula incesante,
exactamente igual que una pequeña estrella.

Neil Gaiman






PD. ¿De qué sirve explicárselo?