lunes, noviembre 26, 2007

Expecting to the Northern Lights

De pronto Lord Asriel se puso de pie y se alejó de la chimenea. Ahora le veía de cuerpo entero y le maravilló el contraste que ofrecía tanto con el regordete mayordomo como con los licenciados, encorvados y lánguidos. Lord Asriel era un hombre alto, de poderosas espaldas, rostro moreno y enérgico y unos ojos que chispeaban y relucían cuando soltaba una de sus espontáneas carcajadas. Era un rostro que dominaba a los demás o al que había que hacer frente, no un rostro que incitase a piedad ni moviese a protección. Todozs sus movimientos tenían una especie de grandiosidad y un equilibrio perfecto, como los de un animal salvaje y, en una sala como aquélla, era un animal salvaje encerrado en una jaula demasiado pequeña.
En aquel momento presentaba una expresión distante que denotaba preocupación. El daimonio se le acercó y apoyó la cabeza en su cintrua. él bajó los ojos y lo observó con mirada insondable antes de darse la vuelta y aproximarse a la mesa. Lyra sintió de pronto un nudo en el estómago: Lord Asriel acababa de destapar la licorera de Tokay y se había servido un vaso de vino.

-¡No!



Phillip Pullman






Audio: Marianne Faithful- Someone like you