domingo, noviembre 04, 2007

Llegó la hora



Sentadas frente a mí, me miraban con expectación.
Te vemos cambiada.-
Lo estoy.-
¿Qué te ha pasado ahora, cariño?-
Removí con cuidado el tazón de leche. Chupé la cucharilla antes de dejarla de nuevo al lado del platillo.
Lo he dejado.-
Bonnie y Faith no pudieron reprimir un suspiro escéptico.
¿A quién se lo has dicho?-
Las miré. No estaba triste. Ni dolida. No tenía frío, ni calor. No sentía nada.
A nadie.-
Bonnie alargó el brazo por encima de la mesa para estrecharme la mano, sonriendo levemente.
¿Y las dudas?- preguntó Faith.
Ya no tienen sentido...- contesté, con esa tranquilidad que provocan sólo las certezas. No tenía necesidad ningunas de convencerlas. Ni de prometer nada. Ni de mentir. Simplemente sabía que había llegado el momento. Y ellas también.