domingo, diciembre 16, 2007

De monstruos que sólon hace "mec" y otras cosas

Borro,agrego, borro, agrego, borro, agrego, borro, agrego.

Y después de todo ese proceso dubitativo, la diferencia no existe, porque pase lo que pase, ya no está, porque nunca estuvo.
Se acaba el año, éste en el que me he convertido en un péndulo taciturno, y no me atrevo a hacer inventario de lo que me llevo. Ya lo sé, de hecho, sin necesidad de regresar a las recapitulaciones dolientes.

Quizás en esa lista que no quiero hacer pueda incluir un cuento de un monstruo verde inquilino de un armario, aunque es probable que ni eso me permitan conservar. Lo que sé que nadie reclamará, reivindicando sus derechos de autor, será el agridulce sentimiento de la decepción.









Otra vez: borrar. Para no volver a agregar.