martes, enero 08, 2008

Han vuelto



Marina se me une mientras cena y a la de Va a ser Lupus estalla en carcajadas. No ha sido para tanto el primer capítulo, sólo el preámbulo de otras trescientasmil frases desagradables y comportamientos dignos de un gran hijo de puta. Un gran hijo de puta con clase, eso sí. En fin, que ya cansa y todo. Digamos que lo sigo viendo porque le quedan jodidamente bien las camisas azules. Y porque consigue que los latidos pasen de un dos por cuatro asincopado... a los compases partidos, con los que una puede girar al ritmo de tresillos troppo allegro.