viernes, febrero 22, 2008

Smirnoff

Indignada. Enervada. Suponiendo que no hay interés. Sin comprender entonces, su comportamiento.
Teresa diciéndome que no llame, que es que el alcohol hace que me caliente.
Y que si me pica, que me rasque.
Qué envidia, que pueden salir.
A las siete de la mañana, tocan diana.
Dos pitillos. Para paliar el enfado.