domingo, abril 27, 2008

Pal caso, guisantes

Me agarro a los fines de semana como a un clavo ardiendo. Entre cerveza y cerveza, se me resisten los botones de las camisas casi tanto tanto como tus besos. Me conformo con rozarte con labios de plomo, tratando de intuirte de puntillas. Y aunque de deslices entendemos todos y yo estoy licenciada en esperar, las madrugadas me juegan malas pasadas.
Tanto como para atreverme cualquier día de estos.



Y mientras tanto...








Pd. Feliz cumpleaños, pequeño pollo.