jueves, julio 03, 2008

Borrando huellas

Las dudas van y vienen, igual que los días buenos y malos. Todo va bien, pero aún así, me doy a Luis Ramiro, mientras mis dedos escriben un reportaje sobre la piel de cocodrilo y mi cabeza huye lejos, allí donde el sol no abrasa y los latidos significan algo más que un simple traqueteo entre suspiro y suspiro.
Por eso. Espesa, dispersa, a la espera. Queriendo, como siempre, romper.