lunes, julio 21, 2008

Heartbeats

Resulta que como estoy medio idiota me dejo llevar por el entusiasmo y dedico las tediosas mañanas de (lunes) todos los días de trabajo en la redacción a vagar entre materiales destinados a obras públicas, pieles de cocodrilo y canciones estúpidas y pegadizas que hablan de cosas aún más estúpidas si cabe. Y como últimamente ya ni escribo (demasiado deslumbrada viviendo como para que pierda tiempo componiendo textos para este mi manoseado blog) pues cuelgo una. Una cualquiera, porque todas vienen a decir lo mismo.
Y me pregunto yo, si tendrá algo que ver esto con la reciente manía de comer platos de espaghetis para merendar.
No es que me sienta orgullosa de estos, llamémosles, deslices. Más bien todo lo contrario. Pero están ahí, y obviarlos sólo provocarían que en vez de pasta, empezara a devorar filetes de ternera para desayunar. Y no creo que eso arreglara nada.


Y si habéis conseguido llegar hasta aquí evitando coger el teléfono para llamar de urgencia a los loqueros, es posible que incluso os queden ganas de pulsar el play y soportar un rato las mariconadas que suelta Shania Twain por esa (comestible, diría mi hermano) boca.

En fins.
Que me largo en dos semanas.
[Fortunately]








PD. Claro que hay motivos para estar como estoy, pero no me atrevería a decir que éstos fuesen razonables.