martes, noviembre 18, 2008

Still alive




Me levanto los lunes por la mañana con ojeras y las arrastro hasta el fin de semana siguiente. Me hago un sprint de viernes a viernes, deseando que se acabe para poder disfrutar de la hermosa sensación de saber que no hay necesidad de levantarse temprano si uno no quiere.

Con la mirada puesta en planes a muy largo plazo, que empiezan con un examen, se deslizan con la vuelta de mi amigo Oso y la cena de Navidad y acaban con un viaje corto hacia casa para desconectar de todo y de nada.

Tomándome las cosas como vienen. Como van. Y sin hacer ruido.

De recompensa: DS.