viernes, marzo 27, 2009

Japanese food, wine and friends



Descubro que el tío que se sienta a mi lado tiene menos de 30 años, unos ojos bonitos y para variar, es un frikazo.

Resulta que para un tío que me llama la atención, tiene muchas posibilidades de convertirse en mi jefe.

Y ya saben lo que dicen. Donde tengas la olla...


Qué depresión.