lunes, abril 20, 2009

Portrait

Almudena

-Y esa es la Estrella Polar, y aquella es la Osa Menor. Por cierto, hablando de osos, ¿sabes qué es de Oso?
Yo no tenía ni la más remota idea, así que le di otro sorbo al chocolate humeante y me encogí de hombros en silencio. La noche estrellada se cerraba sobre nosotras; parecíamos encerradas en una de esas películas mágicas que tanto le gustaban. En realidad, todo con ella era como sacado del celuloide. Desde los momentos a su lado hasta sus ojos verdes de cuento.
Seguía hablando. Sobre constelaciones, astronomía, y aquellas otras deliciosas cosas suyas. Nunca el techo de un coche me pareció tan cómodo, y juro que no habría cambiado aquel momento por ningún otro.




Txïo